El piso SPC se coloca de forma flotante, con sistema click, sobre el piso existente. Es una de sus grandes ventajas: no hay que levantar nada. Pero para que el resultado dure, hay que revisar la base antes de empezar.
1. Que la superficie esté nivelada
Desniveles marcados o pozos se notan al pisar y pueden forzar el encastre. Si hay diferencias importantes, conviene nivelar antes.
2. Que esté firme
Cerámicos flojos o huecos tienen que fijarse o reemplazarse antes de colocar.
3. Que esté seca y limpia
Sin polvo, restos de pegamento ni humedad. En contrapisos nuevos, hay que respetar el tiempo de secado.
4. Dejar la junta perimetral
Al ser un piso flotante, necesita unos milímetros de separación contra las paredes. Esa junta queda tapada por el zócalo.
5. Planificar las terminaciones
En los pasos de puerta y cambios de piso van perfiles de unión (T moulding) o reductores. En escalones, el perfil de escalera. Calcularlos desde el principio evita que la obra quede a medio terminar.
Ante cualquier duda, consultá la ficha técnica de la línea o escribile a tu asesor.